domingo, julio 24

Largué pique como un ñandú. En ese momento no pensé. Intento en cada momento dejar de analizar lo que pienso decir o hacer y guiarme por simples impulsos. Los impulsos son más sinceros.
La sinceridad es una gran cualidad en muchos aspectos. Lo importante es ser sincero sin creerse mejor por eso. Necesitaremos alguna vez un trago de humildad.
La clave es no apurarse porque en algún momento "todo llega". Todos aprendemos de alguien algo. Siempre es mejor absorber lo mejor de su espíritu.
No estoy segura si me queda lo mejor. Yo voy para el otro lado.